domingo, 28 de octubre de 2007

Los Blogs y la Ley en El Salvador


No hace falta decir que Internet ha revolucionado la vida en El Salvador en los últimos 15 años y los BLOGS son uno de esos inventos que todos pueden tener.

Y es fácil hacerlo, ya que contamos con algunos sitios que los ofrecen gratuitamente y ahora existen miles de ellos. Estos blogs están indexados en la mayoría de buscadores de la Red, por lo que es tarea fácil encontrar temas tan variados como extraños. En El Salvador tenemos muchos blogs, unos más famosos que otros. La mayoría se mantienen dentro de la normalidad de opinión y critica.


La libertad de expresión es un derecho fundamental de todas y todos los salvadoreños, señala la Constitución en su Artículo 6. “Toda persona puede expresar y difundir libremente sus pensamientos siempre que no subvierta el orden público, ni lesione la moral, el honor, ni la vida privada de los demás. El ejercicio de este derecho no estará sujeto a previo examen, censura ni caución; pero los que haciendo uso de él, infrinjan las leyes, responderán por el delito que cometan”.

Es decir que existen límites legales y morales para ello, estando claro que no todo lo que se quiera se puede decir porque no todo conviene y dicha norma manda a responder legalmente en estas situaciones. Para ello nos remitimos a los delitos establecidos en el Código Penal.

Calumnia: El que atribuyere falsamente a una persona la comisión de un delito o la participación en el mismo, será sancionado con prisión de uno a tres años. La calumnia realizada con publicidad será sancionada con prisión de dos a cuatro años. Las calumnias reiteradas contra una misma persona serán sancionadas con prisión de dos a cuatro años y multa de cincuenta a cien días multa. Si las calumnias reiteradas se realizaren con publicidad, la sanción será de dos a cuatro años y multa de cien a doscientos días multa”.

La Difamación dice que el que atribuyere a una persona que no esté presente una conducta o calidad capaz de dañar su dignidad, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación, será sancionado con prisión de seis meses a dos años. La difamación realizada con publicidad será sancionada con prisión de uno a tres años. La difamación reiterada contra una misma persona será sancionada con prisión de uno a tres años y multa de cincuenta a cien días multa”.

La Injuria es cuando se ofende de palabra o acción la dignidad o el decoro de una persona presente.

Ahora que ¿debemos entender por publicidad?, Pues el mismo cuerpo de leyes nos da la solución: Se entenderá que la injuria y la calumnia han sido realizadas con publicidad cuando se propaguen por medio de papeles impresos, litografiados o gravados, por carteles o pasquines fijados en sitios públicos o ante un número indeterminado de personas o por expresiones en reuniones públicas o por radiodifusión o televisión o por medios análogos”.

Para resolver la forma de difundir hechos o palabras para configurar la difamación, injuria o calumnia a través de Internet se aplica la parte final de la norma: “o por medios análogos”. Internet se decía que era un territorio que no se podía regular legalmente por su carácter abierto y grande, y no era posible tener normas que regularan el comportamiento humano caracterizado por el anonimato.

Eso ha cambiado por el creciente peligro que representa la Red sin control, donde las personas pueden pasar desapercibas detrás de un ordenador para cometer hechos que linden con el delito. Si embargo, en El Salvador no tenemos una ley especial de delitos informáticos que haga frente a este tipo de situaciones; o las pocas normasque tenemos, no están a la altura de las nuevas formas de violentar los derechos de los demás y sus penas son absolutamente obsoletas.

Por ejemplo, el artículo 190 del Código penal dice que “ El que utilizare por cualquier medio la imagen o nombre de otra persona, sin su consentimiento, con fines periodísticos, artísticos, comerciales o publicitarios, será sancionado con multa de treinta a cien días multa”; pena que no es proporcional con el daño que puede llegar a causar la utilización de la imagen de otro en situaciones no queridas o falsas, por la cual no hay prisión para quien resulte responsable de tal delito.

El problema surge cuando la ley dice que una persona está presente o ausente, ¿cómo se sabrá en internet si alguien está presente o no para configurar delitos como injuria o difamación?, por ahora sería una conducta atípica en El Salvador y un juez no podría sentenciar a alguien de esa forma porque toda conducta tiene que estar previamente establecida en la ley penal de forma clara y precisa, sin que quepa la analogía en materia penal, en el sentido de que este delito se parece a aquel para sancionarlo.

Ahora, si alguien se siente ofendido de que alguien haya usado su imagen en Internet sin su consentimiento (como el uso de fotos no consentidas) o le hayan atribuido la comisión de un delito sin prueba o encuentre algún comentario indebido de su persona, puede acudir a las autoridades competentes o tribunales según el caso, para que se investigue el caso y se deduzcan responsabilidades siempre dentro de lo que está regulado. Otro problema es que no tenemos establecida la informática forense en El Salvador, para llegar a los presuntos responsables, mediante el rastreo de direcciones IP (protocolo de Internet) de las computadoras, que son numero únicos de cada PC conectada a Internet, algo así como 192.192.188.155, que se asemejan a las huellas dactilares de una persona.

Es decir, que una conducta criminal cometida en Internet seguramente no encontrara alivio legal en el ordenamiento jurídico salvadoreño, quedando impune. Sin embargo, ya han sido detenidas personas que se dedicaban a engañar a los usuarios de la banca en línea mediante el delito de phishing, que es engaño para suplantar identidades en Internet y hacerse del dinero de la gente. Sepa que una entidad financiera nunca le pedirá que actualice sus datos a través de un correo electrónico, NUNCA. Otras personas, ex empleados en algunos casos, se han apoderado de las contraseñas de las cuentas de las empresas donde trabajaban y la han cambiado, para evitar que se siga utilizando la misma. Asimismo, dejar claro que apoderase de contraseñas de correo electrónico ajenas también es ilegítimo, así como inscribir sitios web con el nombre de otras personas, que son los llamados cyberocupas, pero no tenemos un cuerpo legal que regule y castigue estas formas de actuar, por lo tanto no es ilegal todavía en El Salvador, sólo es ilegítimo.

Lo cierto es que hace falta que en El Salvador la Asamblea Legislativa regule de una vez por todas los delitos informáticos y se tengan unidades especializadas en Informática Forense en la PNC y la Fiscalía, y que existan unidades de investigación de tecnologías de la información en la Corte Suprema de Justicia o Procuraduría de Derechos Humanos, que investiguen y estudien las nuevas formas de violentar los derechos fundamentales mediante medios informáticos y prevenir que la gente sea presa de los delincuentes informáticos o ampararlas cuando lo sean. De igual forma falta una ley de protección de datos, una ley de servicios de la sociedad de la informacion, y reformar la Constitución para limitar el uso de la informática para preservar el ejercicio de derechos fumdamentales.

Para concluir, hay que ser medido con lo que se dice en los blogs y con las páginas que se visitan y los archivos que se descargan.

Y para terminar la pregunta obligada: ¿quién es el responsable de lo que se publica en un blog, el administrador o el usuario que opina?........será tema de otro artículo.

Por Boris Solórzano, Presidente de INDATA

miércoles, 17 de octubre de 2007

¿Es legal el envío de correo spam o basura en El Salvador?
















NO AL SPAM.....

  1. La bolsa estounidense expulsa 35 compañías por spam.
  2. Según la justicia Argentina, el spam es ilegal: Dos abogados argentinos presentaron una demanda contra dos particulares que les enviaban correo basura. Un juez les dio la razón y condenó a los acusados por invasión a la esfera de la intimidad y comercialización de información sobre terceros. Deberán pagar las costas del juicio y retirar el nombre de los denunciantes de sus bases de datos
Lo anterior son algunas de las noticias que se pueden encontrar en la red, aunque hay otras que dicen que el spam es legal. Tal práctica es a nuestro entender ilegítima en El Salvador, porque invade la intimidad de los salvadoreños que tenemos que estar varias veces al día eliminando dicha publicidad no solicitada. Hay algunas empresas salvadoreñas que se encargan de enviar correo no solicitado a todos porque les sale más barato que imprimirla o que pagar en el periódico por darse a conocer. En otra oportunidad se publicaran las empresas que envían masivamente esta publicidad.

Pero, hay que decirles a todos que hay empresas que se están enriqueciendo con esta práctica de recolectar correos de cualquiera para venderlas a esas empresas que las recopilan, y lo hacen de una forma engañosa: con las famosas cadenas de correo, donde se inventan de todo para llegar al corazón de la gente y que reenvíen a todos sus contactos el mensaje. En otras palabras, las personas que los reeenvían les están haciendo el trabajo a las empresas sin saberlo y sin salario, porque cada vez que reeenvían recolectan esos e-mails que pasan a engrosar las bases de datos de correos. Se recomienda que no reeenvíen esos mensajes, que la mayoría son prefabricados o mentiras. Si lo quieren hacer, usen la opción de CCO, que es copia oculta, con lo cual no verán los demás destinatarios del correo.

Las personas que tienen bases de datos de e-mails de salvadoreños tienen que tener el coincentimiento de las perosnas titulares de dichas cuentas, porque ya se ha reconocido mediante jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia que los salvadoreños tenemos ese derecho o también llamado derecho a la autodeterminación informativa (ver Amparo 118-2202 y la Inconstitucionalidad 36-2004), donde se señala que tenemos el derecho a controlar la información que nos pertenece y que consta en soportes informáticos o bancos de datos; y el correo electrónico es un dato personal porque nos identifica o nos vuelve identificables y merece protección constitucional y legal. El problema es que legalmente no hay una ley de protección de datos que establezca claramente que el envío de correows no solicitado sea ilegal, pero como explicamos, es ilegítimo.

Si queremos encontrar una analogía de los molesto que es el spam para los usuarios de Internet, pensemos el caso de que cada vez que Ud llegue a su casa, encuentre su correo postal normal que quiere recibir, pero que siempre esté una persona intentándolo convencer de nuevos productos que ni le interesen, como viajes, medicamentos, ofertas de computadoras y electorales o municipales, impresoras, más de algún time con lo del phishing, etc....todos lod días de su vida. Sería algo incómodo y frustrante.

miércoles, 10 de octubre de 2007

¡Datos Crediticios y Personales!

Recientemente una ciudadana nos comentó al Equipo de Indata lo siguiente:

Una señora de nombre Verónica Barraza le llamó por teléfono a su móvil identificándose como empleada del Hotel Hilton Princess de San Salvador, El Salvador, Centroamérica, ubicado en la Colonia San Benito de esa ciudad, ofreciéndole hospedarse dos noches en ese Hotel a cambio de que tomara una membresía anual por $250, además si lo hacía en el momento le daría una botella de vino. La ciudadana un poco sorprendida le dijo que no podía tomar una decisión tan apresurada. Esto se lo dijo porque la supuesta empleada la presionó desde un primer momento a tomar dicha membresía sin que dejara hablar a la ciudadana de lo que ella pensaba o asegurarse bien de la oferta.

Nos dijo la ciudadana que la señora Verónica Barraza actuaba como que si hubiese practicado todo lo que hacía ya que demostraba demasiada seguridad y presionaba de una forma desproporcionada; hasta llegó a decirle luego de que la ciudadana le dijera que tenía en todo caso que consultarlo con su esposo; que la felicitaba porque era una buena esposa al pensar hacerlo antes de tomar una decisión y que por eso, le ofrecía no una , sino dos botellas de vino y le rebajaba la primera oferta -después de dejarla esperando en el teléfono para supuestamente consultar con su jefa- hasta la suma de $150 de mebresía anual mas las 2 botellas de vino.

Pero la duda surgió cuando la ciudadana le preguntó a la ejecutiva del Hotel Hilton Princess que cómo había conseguido su teléfono móvil y el de su trabajo, a lo que la vendedora le dijo que el Hotel Princess por trabajar con todos los bancos del sistema financiero salvadoreño, sabía que ella tenía un excelente record crediticio, lo que hizo dudar más a la ciudadana, quien ciertamente tiene un buen record crediticio, pero nunca ha tenido una relación contractual con dicho hotel, por lo tanto, concluyó que sus datos privados que proporcionó a los bancos financieros de El Salvador donde tiene ecrédito, fueron cedidos a terceras personas sin su autorización, lo que es un proceder ilegal y al parecer NADIE hace nada.

Por suerte la ciudadana denunciante no tomó la oferta, pero hay muchas personas que sí lo hacen mediante engaños camuflados de beneficios, quienes en el futuro caen en mora por no poder seguir pagando las altas cuotas o los intereses no vigilados que muchas instituciones privadas cobran a su antojo; y después se quejan de que hay mora, pero no piensan en que a veces ellos mismos se han buscado los problemas, por engañar a la gente a tomar tantos y tantos créditos engañosos. Habría que analizar la aprobación de una ley de protección de datos personales con multas severas a quienes violen sus preceptos, e indemnizaciones a los afectados, para que en el futuro no se repitan tales actos, ya que la actual Ley de Protección al Consumidor no castiga este tipo de conductas.

El Art. 6., literal a) del Reglamento de la Ley de Protección al Consumidor de El Salvador dice:

CLÁUSULAS ADICIONALES DE LIBRE DISCUSIÓN. Art. 6.- No deberán aparecer como parte del formulario impreso que se entrega al consumidor, sino que deberán pactarse como cláusulas adicionales, libremente discutidas por las partes y no como una condición para la celebración del contrato, las estipulaciones siguientes:

a) La autorización para compartir información crediticia y personal del consumidor.

NUNCA se ha visto que un consumidor cambie los contratos de un banco o institución de crédito para negarse a que compartan su información crediticia y personal; es más, actualmente esa autorización se autoimpone en todo contrato de crédito, bastó que lo dijera la ley para que esa claúsula apareciera por defecto en los contratos, aunque tal aspecto ficticio NUNCA SE VA A NEGOCIAR CON EL CONSUMIDOR PORQUE SON CONTRATOS DE ADHESIÓN, el banco decide y el cliente acepta o no. Dicho artículo es inoperante y el presente caso es un ejemplo claro. Hay que actuar para frenar estas conductas.

Este artículo del Reglamento contradice lo estipulado en el Art. 18, literal g) de la Ley de Protección al Consumidor de El Salvador, donde se considera una práctica abusiva la de:

"Compartir información personal y crediticia del consumidor, ya sea entre proveedores o a través de entidades especializadas en la prestación de servicios de información, sin la debida autorización del consumidor."

En la ley se prohíbe, pero el reglamento lo permite, omitiendo regularlo, ya que no se estipula la prohibición de que en los contratos de crédito no puede unilateralmente imponerse una claúsula que debe de ser consentida y discutida previamente con el usuario....¿qué opción tiene el cliente?
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"quien ingresa ilegalmente a mis datos personales, es como si alguien entrara en mi vivienda sin mi autorización"