domingo, 13 de noviembre de 2011

Estafas, fraudes y engaños con bases de datos actualizadas

El Diario de Hoy publica este día un reportaje denominado "Advierten nuevas formas de fraude con tarjetas de crédito", donde describe la forma de operar de algunos sujetos haciendo uso de bases de datos actualizadas de clientes de tarjetas.

No es nueva la forma de operar, los hemos visto desde hace tiempos en centros comerciales pidiendo datos personales y ofreciendo unos cuantos días sin costo en lugares como El Decameron y lugares similares. Antes de ir a estos sitios turísticos, las personas tienen que asistir a una entrevista donde "si se dejan" le sacan los datos de la tarjeta de crédito y quedan endeudados hasta que la muerte los separe de la deuda.

Ahora, cuando estos sujetos llaman por teléfono y le dicen al cliente que por tener un buen récord crediticio se ha ganado x o y premio o estancia en sitios de esparcimiento, da mucho que pensar.

Veamos:
¿Quiénes son los que manejan bases de datos actualizadas de clientes de los bancos al día? R/ Los mismos bancos que dan las tarjetas de crédito.

¿Quiénes más manejan esos datos al día?, R/ las empresas sin control a quienes contratan los bancos financieros para recuperar las moras bancarias, las cuales reciben miles de datos personales para llamar hasta la saciedad al cliente para que pague.

¿Cómo obtienen esos datos los delincuentes para estafar a la gente? R/, podrían hacerlo del mismo banco, corrompiendo a un simple empleado bancario o de las empresas cobradoras, ya que nadie las controla, y hacen lo que deseen.

Podemos leer en la nota periodística que ABANSA advierte de tomar ciertas medidas para hacer pagos en línea, o de leer el contrato antes de firmar, etc. Lo que no se dan cuenta es que ellos mismos han contribuido a que crezca este tipo de actividades, ya que han hecho un uso desmedido de las bases de datos de clientes bancarios, sin un control efectivo, ya que nadie les dice nada, ni hay ley que los obligue, basta ver el hecho que no quisieron que se les pusiera tope a los intereses de las tarjetas de crédito.

¿Qué interés podrían tener si saben que entre más estafados  hallan, mejor para ellos, porque de todas formas terminarán cobrando a las personas estafadas, por el sólo hecho de haber firmado mediante engaño?

No leemos que ABANSA diga que verán la forma de ayudar a las personas estafadas, y que interpondrán demandas en contra de empresas que engañas con bases de datos al día, que seguramente proceden de los bancos o las empresas cobradoras que los bancos contratan, servicio que los mismos deudores terminan pagando.

Una cosa es clara, los ciberdelincuentes son más astutos que los bancos y que sus clientes. Han desfalcado millones de dólares a los bancos mediante el llamado phishing (suplantación de identidad) y lo seguirán haciendo, pero los bancos callan esos hechos.

Lo que necesitamos son leyes transparentes en la lucha contra el ciberdelito y los abusos cometidos en el mercado con altos intereses de los servicios y transacciones comerciales. Leyes que no sean  manipuladas por sectores a su favor y con clara desventaja para el usuario común. Necesitamos que los contratos comerciales de toda índole, tengan un sello de aprobación previa de parte de una entidad pública con altos estándares de legalidad y ética. Cierta ocasión, conversando con un abogado  de la Defensoría del Consumidor, éste me dijo: "No se meta con DICOM EQUIFAX o con los bancos financieros, lleva las de perder", lo que no me causó extrañeza, ya que con dinero se compra a muchos. Estas formas de engaño son producto del manejo indiscriminado de las bases de datos de los salvadoreños, en perjuicio total del derecho a la protección de datos.

Por: Presidente de INDATA.-


No hay comentarios.: